Warren Buffett desafía los tecnicismos
Contrario a lo que dice el gobierno de George W. Bush, el magnate más acaudalado del planeta asegura que la economía estadounidense se encuentra en una recesión, a pesar de que técnicamente no puede definirse aún.
"Estamos en una recesión, a menos que uno quiera adherirse estrictamente a la definición técnica, que yo considero que no tiene mucho sentido para aquel individuo que ha perdido su trabajo o está encarando un fondo de inversiones de corto plazo que no le está pagando, o lo que sea", señaló.
Usualmente se considera que hay una recesión cuando una economía registra un descenso en el PIB durante dos trimestres consecutivos.
Con una fortuna valuada en 62,000 millones de dólares, Warren Buffett estima que la caída en la economía será "más larga y más profunda" de lo que la mayoría de la gente cree y que el dólar continuará devaluándose porque aún no se han implementado las políticas necesarias para corregir el precio de la divisa.
Sobre el futuro a largo plazo de la economía estadounidense, Buffett es claro: “La economía estará bien. Pero no estará en óptimas condiciones todos los años, todas las semanas y todos los meses. Es decir, si no crees en los altibajos, mejor no compres acciones. Pero mi optimismo tiene una causa: cada año somos más productivos. Es un juego de sumas a largo plazo. Y la única manera de que un inversionista pierda es por las altas tasas o porque intente ser más astuto que el mercado”, asegura.
Las 'burbujas' de George Soros
Para este inversionista de origen húngaro, la actual crisis que atraviesan los Estados Unidos y sus efectos en el mundo es la más fuerte desde la depresión de 1929, ya que son dos “burbujas" que se presentan al mismo tiempo.
Por un lado está el colapso de los precios de la vivienda y por el otro el término del “boom” de la expansión crediticia, luego de un crecimiento de 25 años.
El presidente de Soros Fund Management no es nada optimista sobre sus proyecciones para el corto plazo: “Creo que el declive en los precios de las viviendas será más acelerado e irá más lejos de lo que la gente actualmente cree. Encuentro inconcebible el esperar que salgamos de la recesión a fin de año.
"Pero puedo prever una variedad de escenarios. Una podría ser una recesión muy prolongada a nivel mundial. No me imagino una repetición de lo que pasó en los años 30, pero uno puede esperar una repetición del escenario japonés de 10 años de estancamiento”, señaló recientemente al diario The Wall Street Journal.
Dijo que los precios en aumento del petróleo está agravando las previsiones para una recesión, pero sólo una disminución en el crecimiento económico pesaría más sobre factores fundamentales que han elevado alza al crudo.
Soros tiene una fortuna estimada en 9,000 millones de dólares y ha mostrado su simpatía por el demócrata Barack Obama.
Alan Greenspan y la recesión pálida
El ex presidente de la Reserva Federal rompió el silencio que guardó tras su retiro de los cargos públicos en el 2006 al ser uno de los primeros en prevenir sobre los riesgos de una recesión en Estados Unidos desde finales del 2007.
Greenspan ha señalado que la crisis crediticia podría afectar seriamente a las economías del Pacífico y Asia.
Sin basarse en una definición técnica, el ex banquero aseguró que EU ha caído en una “pálida recesión” y que la economía podría seguir estancada por el resto del año, además de sufrir una caída en los precios de las viviendas y un alza en los inventarios de estos bienes.
Sin embargo, durante su ponencia de la ExpoManagement 2008 que se realizó en la Ciudad de México, Greenspan dio signos de esperanza al señalar que lo peor de la crisis en su país ha pasado o está a punto de resolverse.
“Creo que lo peor ya pasó o estará por pasar (…) probablemente se reduce la posibilidad de una recesión severa, pero se verá difícil una recuperación”, dijo.
Destacó que los bancos han logrado obtener recursos para capitalizarse y mejoran los precios de las acciones.
Rupert Murdoch respalda a Bush
El magnate de los medios de comunicación en Estados Unidos, de origen australiano, ha mostrado siempre su respaldo a la administración de George W. Bush, por lo que hace pocos comentarios directos sobre la actual situación económica que padece el país.
Más bien se presenta como uno de los impulsores de un Tratado de Libre Comercio de EU con Colombia, un tema que es rechazado por el Congreso por la presunta falta de garantías individuales a los líderes sindicales.
Murdoch y Bush han asegurado que el acuerdo generaría beneficios a las firmas estadounidenses, ya que cuentan con ventajas arancelarias y les permitiría sortear la difícil situación por la que atraviesa el país.
Carlos Slim, preocupado por especulación
El empresario mexicano considera que la economía estadounidense enfrenta una desaceleración, sin embargo, lo que le preocupa es la gran especulación que hay con los precios de las materias primas, la cual ha creado una burbuja tanto en los precios del crudo como en los alimentos.
Con una fortuna estimada en 60,000 millones de dólares, Carlos Slim se muestra a favor de una mayor garantía en las inversiones para reducir la especulación.
Considera que México y América Latina carecen de la capacidad de ofrecer los empleos que su población necesita, aunque tienen las oportunidades para ello.
“Las expectativas son buenas, aunque haya un entorno internacional negativo (…) tenemos que crecer a más de 6%”, dijo.
Destacó que el último paso para terminar de manera definitiva con la pobreza es el empleo y que éste se genera con inversión en educación de calidad y salud.
Resaltó que uno de los puntos más importantes es globalizar el empleo como lo ha hecho la Unión Europea.
“Que la gente pueda trabajar en otros países y pueda demostrar sus capacidades”, aconsejó.
Bill Gates, por el capitalismo creativo
Como buen líder e innovador, Bill Gates ve oportunidades de negocio aun cuando la economía mundial se enfría.
El fundador de Microsoft evita hablar sobre los efectos negativos de la crisis y hacer predicciones, sin embargo, propone que la comunidad empresarial internacional trabaje de manera activa con los gobiernos y las organizaciones para impulsar la innovación tecnológica y reducir la desigualdad.
Señala que algunos ejecutivos y empresas han creado ya nuevos mercados y han proporcionado un acceso más amplio a los que ya existen, creando un nuevo sistema de capitalismo creativo.
“Esta es la manera como veo al mundo y debería aclarar una sola cosa: tengo optimismo, pero soy un optimista impaciente. El mundo está mejorando, pero no ha mejorado lo suficientemente rápido y no ha mejorado para todos”, agregó.