Cuántas veces hemos escuchado esta frase. Si saliésemos a la calle a pedir a las personas que completen esta frase, seguro que el 99,99% lo haría correctamente. Esto es lo que en marketing llamamos “posicionamiento” que no es otra cosa que repetir tantas veces como sea posible una frase, idea o expresión hasta el punto que el consumidor lo tenga grabado en su mente y no se le olvide nunca, así mañana sólo se dirá una pequeña parte de la frase y el consumidor la recordará fácilmente y relacionará su necesidad presente a ese producto posicionado. Así, de manera muy sutil, pasamos del posicionamiento al condicionamiento mental.
Este condicionamiento es un arma muy peligrosa para nuestras finanzas personales pues, en esos mensajes cautivadores, nos venden imagen, estatus y DEUDA. Por lo que bien podríamos completar la frase del título con la expresión “…para todo lo demás existe la deuda”. Como la tarjeta de crédito nos da acceso a dinero que no disponemos, el gasto que hacemos se convierte en deuda. Se debe tener muy en cuenta que el crédito que se le ofrece no es dinero que haya sido creado especialmente para usted, sino que es dinero que usted está creando para el sistema (ese es el business). Como el dinero no es suyo, entonces lo adeuda, y tarde o temprano tendrá que REPAGARLO al banco y con un INTERES.
Pero la solución no reside en dejar de usar las tarjetas de crédito sino en usarlas de manera inteligente. Las tarjetas de crédito poseen dos beneficios innegables para usted: i) facilitan sus transacciones y, ii) evitan que usted cargue dinero en efectivo, más allá de esto lo demás representa riesgo para sus finanzas personales y, como todo riesgo, se debe ser inteligente para su administración.
Entonces ¿qué hacer?
No importa cuando gane usted, el problema principal de toda persona se enfoca en cómo administrar el dinero y esto incluye a las tarjetas de crédito. La mejor en la que usted puede administrar su tarjeta de crédito es:
- No utilice su tarjeta de crédito para pagar cosas que consumirá en seguida como alimentos, viajes, etc. Comprar “consumo inmediato” con tarjeta de crédito es la manera más rápida –y fácil- en la que usted puede endeudarse.
- No caer en la trampa del mínimo. Si usted paga el mínimo requerido por la entidad emisora de la tarjeta, usted sólo estará pagando el interés pero no la deuda en sí por lo que usted estará abonando, finalmente, una cantidad cientos de veces mayor a lo que realmente gasto inicialmente.
- Pague primero las deudas con tasas más altas. Para salir de sus problemas de deuda con las tarjetas de crédito debe pagar primero el saldo de aquella que le cobra el mayor interés, esto sin dejar de pagar el mínimo requerido de las otras tarjetas. Una vez que haya terminado de pagar la deuda de interés más lato, siga con la siguiente.
- Busque las tarjetas de crédito que le den mejores ventajas. Baja tasa de interés, premios por fidelidad y uso, son aspectos que podrían darle beneficios al momento de hacer sus transacciones y pagar su deuda.
- Si usted tiene una deuda grande por el uso de su tarjeta o no sabe exactamente cómo usarla a su favor, llamé a un asesor para que pueda ayudarle a guiar sus gastos y evitarle problemas futuros en su estabilidad financiera.
Las tarjetas de crédito se hicieron para facilitar nuestras transacciones alrededor de todo el mundo. Hoy gracias a éstos pequeños objetos podemos comprar lo que deseamos en casi cualquier lugar del mundo y desde nuestro hogar. Sus alcances son maravillosos, sus beneficios innegables y sus peligros una realidad que no podemos ocultar. Lo importante: saber usarlas con inteligencia.